Los Niños en Su Casa
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El Estrés y el Cerebro

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Estimada Alina,
Una amiga que se está divorciando tiene discusiones llenas de hostilidad con su esposo. Su niño de cuatro años está muy retraído y agresivo. ¿Qué pueden hacer ellos para ayudarlo?
&ndash: Marivel Cervantes
Consejos de Alina
Alina Rosario
Alina Rosario
Presentadora
SÍNTOMAS DE ESTRÉS – BEBÉS:
  • El niño llora incontrolablemente
  • El niño se mece hacia adelante y hacia atrás
  • El niño duerme demasiado
  • El niño se golpea la cabeza
SÍNTOMAS DE ESTRÉS – NIÑOS DE EDAD PREESCOLAR:
  • Comportamiento regresivo
  • Quiere estar siempre apegado a sus padres
  • Tiene temores injustificados
  • El niño llora incontrolablemente
  • Tiene demasiados berrinches
  • Re-experimenta el acontecimiento traumático
AYUDAR AL NIÑO A SUPERAR EL ESTRÉS
  • Identifique la causa del estrés
  • Provea un cuidado sensible que responda a las necesidades del niño
  • Reconozca y aborde el estrés en su propia vida
  • Trabaje con todos en el círculo de cuidado de su niño
Consejos de un experto
Chandra Ghosh Ippen, Ph.D.
Chandra Ghosh Ippen, Ph.D.
National Child Trauma Stress Network
Todos los niños sufren algo de estrés. El estrés es una parte normal del desarrollo y aprender a lidiar con él es una parte crucial del desarrollo.

Desafortunadamente mucho más niños de los que quisiéramos sufren estrés severo (trauma) – estrés que abruma sus capacidades de desarrollo. Por ejemplo, los últimos estudios sugieren que 15.5 millones de niños en los Estados Unidos viven en familias con violencia doméstica. Anualmente 3.6 millones de niños son investigados por los Servicios de Protección al Niño (Child Protective Services), y estudios de los niños de Head Start sugieren que en algunas poblaciones, más del 75% ha sido testigo o víctima de por lo menos un incidente de violencia.

Diferentes niveles de estrés
La mayoría de los niños experimenta estrés normal asociado con el desarrollo y las transiciones normales del desarrollo. Ejemplos de estrés normal en la infancia temprana incluyen separarse de los proveedores de cuidado por períodos breves, aprender a lidiar con la frustración cuando no pueden hacer algo o se les niega algo, el nacimiento de un hermano o hermana, y el inicio de una nueva escuela.

Otra categoría de factores estresantes está formada por los factores estresantes significativos pero tolerables. Estos factores estresantes ocurren pero no abruman la capacidad del niño para lidiar con ellos. Cuando pensamos en cómo los niños lidian con el estrés, debemos pensar que en la infancia temprana lidiar con problemas es un proceso que involucra tanto al niño como al proveedor de cuidado. El mismo factor estresante (como un terremoto, divorcio de los padres, enfermedad de uno de los padres) puede ser tolerable para algunos niños y abrumador para otros.

Luego está el estrés traumático o tóxico. Existen factores estresantes agudos que pueden perturbar la vida de un niño de manera significativa, como incendios, accidentes de auto, o desastres naturales serios, y existen factores estresantes crónicos como la pobreza o la violencia crónica en la comunidad. Otros factores estresantes traumáticos que pueden ser agudos o crónicos son el abuso físico o sexual, la exposición a la violencia doméstica, y la muerte de un proveedor de cuidado.

Efectos del estrés
Estamos aprendiendo mucho sobre cómo el estrés, y en particular el estrés crónico, afecta el sistema de respuesta al estrés, el cual está en desarrollo durante la infancia temprana. ¿Qué significa esto? Básicamente que cuando detectamos peligro, ocurren cambios en nuestro cuerpo a un nivel químico/fisiológico que lo preparan para lidiar con el factor estresante. A este sistema lo llamamos el sistema de lucha o escape. Nuestros cuerpos literalmente se preparan para actuar. Nuestro corazón late más rápido, los cambios en los niveles de hormonas como el cortisol resultan en un aumento de adrenalina en nuestro sistema, la cual nos ayuda a obtener la energía para movernos.

Usualmente después de un tiempo, el sistema se autorregula. Decide que es momento de desactivar nuestra respuesta. El problema surge cuando el sistema está constantemente en alerta porque hay peligro constante, especialmente en los casos de traumas crónicos. Lo que vemos en los niños que han sufrido traumas son patrones irregulares en su sistema de respuesta al estrés, particularmente en sus niveles de cortisol. Algunos estudios también han encontrado niveles elevados de presión sanguínea en niños pequeños.

Indicadores de estrés
Hay una considerable superposición en los síntomas que los infantes, lactantes, preescolares y niños escolares menores podrían demostrar en respuesta al estrés. En los niños más pequeños los síntomas comunes de estrés incluyen problemas con el sueño y la alimentación, berrinches y otros comportamientos agresivos, aferramiento, ansiedad de separación, y comportamiento temeroso. También vemos comúnmente demoras en el desarrollo o pérdidas de las destrezas de desarrollo que el niño había adquirido anteriormente (por ejemplo, un niño que había sido entrenado a ir al baño empieza a tener accidentes de pronto).

En cuanto a los factores estresantes más traumáticos, el niño podría mostrar síntomas de estar reviviendo los eventos traumáticos, como en el caso del juego postraumático, el cual incluye juegos que son altamente repetitivos y enfocados en algún aspecto de la experiencia traumática. El niño también podría mostrar retraimiento social. Por ejemplo, el niño podría no involucrarse con los demás, podría mostrar un reducido rango de sentimientos y parecer llanos en su afecto, y/o podría parecer que juegan menos que los demás niños de su misma edad. También podría parecer que el niño se excita con más facilidad. El niño podría sobresaltarse en respuesta a sonidos, podría parecer exageradamente alerta – preocupado de posibles peligros. Con frecuencia los niños expuestos a factores estresantes parecen irritables y podrían actuar agresivamente. Podrían parecer hiperactivos porque podrían distraerse con facilidad y tener dificultad para concentrarse.

Aliviando estrés
El primer paso es identificar y luego tratar de reducir o eliminar el factor estresante, particularmente si es un factor estresante traumático. El siguiente paso es entender que una manera como el estrés afecta a los niños es porque afecta a los adultos que cuidan de ellos. A través de muchos estudios hemos visto que el mejor indicador de cómo reaccionará un niño a un factor estresante es ver cómo reacciona el proveedor de cuidado. Para aliviar el estrés en los niños necesitamos aliviar el estrés en los adultos que cuidan de ellos.

Creando un ambiente seguro
Los adultos pueden ayudar a mejorar el desarrollo y aprendizaje de los niños proporcionando un ambiente seguro. Esto debería darse por hecho, pero desafortunadamente cuando visitamos escuelas vemos que con frecuencia esto no sucede. Los niños pequeños se desarrollan en el contexto de las relaciones. Si las relaciones cambian continuamente, la seguridad se ve afectada, y el desarrollo y aprendizaje también.

Ofrezca un ambiente con proveedores de cuidado bien entrenados y una buena proporción de personal por niño. Cree un entorno que se enfoca en el niño en su totalidad – no sólo en su desempeño académico, sino también en su desarrollo y bienestar social, emocional y físico.
Comentarios de proveedores
Refugia Samano
Refugia Samano
Madre de seis niños
Para ayudar a mis niños durantes tiempos de estrés me aseguro de que reciban mucho amor y que sepan que tienen un hogar estable. Hablo mucho con ellos y les explico las situaciones para que se sientan cómodos. Por ejemplo, cuando no quieren dormir con la luz apagada, les explico por qué es necesario apagarlas, que la luz es necesaria si necesitamos ver algo, pero cuando dormimos necesitamos apagarlas. También rezo con ellos y les digo que un ángel guardián los está cuidando.
Maria Segura
Maria Segura
Abuela de un niño de 3 años
Mi hijo y nuera están separados actualmente, y mi hijo se está quedando con nosotros. Mi nieto de 4 años pasa los fines de semana con nosotros. A veces cuando viene a la casa él está de mal humor. No quiere hablar. No nos abraza o besa y se va directamente a su habitación. Cuando eso pasa lo dejamos solo y le damos espacio, o tratamos de hacer bromas y hacerlo reír para que se ponga de buen humor. Pero tenemos que ser cuidadosos también, porque a veces cuando tratamos de ponerlo de buen humor nos sale el tiro por la culata y empeoramos las cosas.
María Baquiax
María Baquiax
Proveedora por seis años, madre de dos niños
Cuando los niño sufren de estrés notamos cambios en su humor o comportamiento. Si un niño que normalmente participa en actividades y es muy activo de repente parece retraído y se aleja del grupo, sabemos que algo le está fastidiando. Le pregunto al niño qué pasa y usualmente él o ella me lo dice. A veces, sólo escuchar y hablar con el niño mejora su humor.

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