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Cómo las Palabras Afectan a los Niños

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Estimada Alina,
A veces mi hermana hace comentarios negativos frente a mi sobrino de tres años llamándolo “malcriado.” Le digo que él se da cuenta pero ella dice que no entiende a su edad. ¿Es cierto?
Javier Messineo
Queens, NY
Consejos de Alina
Alina Rosario
Alina Rosario
Presentadora
  • Sea consciente del impacto que sus palabras tienen en su niños
  • Evite las etiquetas
  • Incluya a sus niños en la conversación
Consejos de un experto
Janet Fish, Ed. D.
Janet Fish, Ed. D.
Profesora de educación infantil
¿Por qué perjudican las etiquetas?
Porque no se olvidan – ¡a veces de por vida! Las etiquetas no reflejan quién es el niño; las etiquetas no reflejan con exactitud el comportamiento de un niño en las diferentes situaciones, pero suenan como si lo hicieran.

Es muy probable que el niño interiorice la etiqueta. Además, el niño interiorizará “rabia” asociada con no ser “visto” tal como es en realidad.

¿Las etiquetas siempre son negativas?
Irónicamente, inclusive cuando les damos etiquetas positivas a los niños, tenemos que tener en cuenta qué es lo que intentamos decir, nuestra expectativa, y el posible impacto de nuestra declaración. Cuando damos cumplidos relacionados a una acción, como, “Me gustó mucho cómo cuidaste de tu hermanito cuando se cayó – eres muy amable, considerada, una buenísima hermana mayor” – la niña sabe por qué recibió el cumplido y estará más motivada para cuidar de su hermano menor otra vez en una situación parecida en el futuro. Todo esto será más probable en un ambiente familiar donde los miembros son amables entre sí.

Incluya a sus niños en la conversación
A veces un padre hablará con otro adulto sobre una preocupación que tiene acerca del niño con el niño presente. Con frecuencia el niño interpreta este mensaje como si fuera tratado como un objeto, un ser que debe manipularse, etc. Se “está actuando sobre” el niño, y el niño deja de ser “un participante activo” en su vida. Es importante recordar incluir a su niño en la conversación.

“Nunca me escuchas”.
Cuando usamos las palabras “nunca” y “siempre” – rara vez estamos en lo correcto. Aunque nuestra intención sea que el niño nos preste atención, si nosotros comunicamos que esperamos que el niño no nos escuche, es muy probable que nuestro impacto sea dañino para él, y pueda sentirse derrotado antes de empezar, debido a nuestras expectativas negativas.

“No actúes como un bebé”.
Este pedido está motivado en avergonzar al niño y generalmente se dice cuando el niño está alterado (llorando, durante un berrinche). Este comentario puede ocasionar mayores expresiones de aflicción

Es mejor reconocer las emociones del niño. Usted podría decir, “Parece que está alterado. Por qué no nos sentamos por cinco minutos juntos para que te calmes”. O podría decir, “Estaré en la cocina cuando esté listo a poner la mesa conmigo”. O, “Sé que estás molesto, y yo tengo que ir a trabajar. ¿Te ayudaría llevar tu oso de peluche o manta a la escuela hoy”?

“¿Por qué eres tan torpe”?
Este es un acto puro de encasillamiento que no aclara lo que el adulto quiere o espera que el niño haga, ni por qué. A veces este tipo de encasillamiento es el resultado de un arranque de ira del adulto. Esto puede deberse a nuestros horarios de trabajo y vida apretados. Necesitamos ser gentiles con los niños y con nosotros mismos. Debemos examinar nuestras expectativas propias antes de actuar.

Muchas veces, detrás del acto de poner etiquetas está escondida una expectativa reflejada que los padres u otros adultos tienen para sí mismos. El adulto podría estar pensando, “¡Un buen padre no tiene un niño que hace eso”!

“No hagas eso”.
Esta comunicación es una orden clara y directa. Ofrezca una actividad alterna y positiva que sea aceptable. Usted puede decir, “Aunque no puedo dejar que rompas el libro, sí puedes romper papel sobre ella y hacer una figura”! O puede decir, “Los libros son para leer. ¿Quieres leer conmigo”?
Comentarios de proveedores
Hugo Alvarez
Hugo Alvarez
Padre de una niña
Tratamos arduamente de no ponerles etiquetas. Los niños captan las cosas y las repetirán y se las creerán. Los niños son como esponjas. Pienso que a veces los subestimamos, pero ellos lo notan todo. No quiero que capten negatividad, porque la interiorizarán y la repetirán.
Edmundo Gálvez
Edmundo Gálvez
Abuelo de una niña
Nadie debería tener una etiqueta. Somos lo que somos, y no debería ser porque alguien nos puso una etiqueta que diga eres tonto o problemático. Nadie debería ser marginado. Es mi deber como ser humano asegurarme que todas las personas bajo mi cuidado estén saludables y sean respetadas.
Marianella Hickery
Marianella Hickery
Proveedora por 20 años
Uno debe tener cuidado en lo que dice porque las palabras pueden marcar a un niño de por vida. Usamos un vocabulario respetuoso con los niños. Nuestra meta es promover la autoestima. Las palabras pueden ser más valiosas que un premio o una calcomanía. Hablarle a un niño en un tono suave puede afectarles más que un castigo. Si estamos molestos tenemos que tener cuidado. Tómese un momento lejos del niño para calmarse. Tenemos que respetar la individualidad del niño.

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